Este año hemos necesitado más espacio. La novena edición de IP Perspectives Euskadi se ha trasladado a la B Accelerator Tower, en Bilbao, donde hemos celebrado la cita más concurrida hasta la fecha.
A lo largo de la mañana se abordaron situaciones muy diferentes: desde negociar una licencia hasta valorar la evidencia experimental necesaria en una patente, pasando por las cuestiones que conviene plantearse antes de solicitar una marca o por el papel de la propiedad industrial cuando una compañía estudia una posible colaboración.
Temas distintos con un denominador común: la propiedad industrial como parte de la toma de decisiones.



Crecimiento descentralizado y cercanía al ecosistema
La apertura corría a cargo de Juan Arias, socio director de ABG Intellectual Property, quien recordaba la apuesta de la firma por crecer de forma descentralizada y mantenerse cerca de los ecosistemas de innovación de los que forma parte.
Ese modelo comenzó con Barcelona y Bilbao y se ha reforzado en los últimos años con las aperturas de Valencia, en 2024, y Granada, en septiembre de este año. Juan destacaba que estas sedes no son simples delegaciones comerciales, sino piezas de un mismo equipo, capaz de combinar proximidad local y especialización técnica.
Un contexto de récord para la innovación vasca
Después, Iain McGeoch, socio responsable de la oficina de ABG en Bilbao, ofrecía su ya tradicional repaso a la evolución de la innovación y las patentes en Euskadi.
Las cifras han dibujado una fotografía especialmente significativa: en 2025 se presentaron 310 solicitudes de patente europea de origen vasco, el segundo mejor registro histórico. Aunque fueron 16 menos que en 2024, las solicitudes españolas aumentaron en 18 y, al sumar ambas vías, Euskadi ha alcanzado un nuevo máximo histórico de solicitudes de patente.
El dato cobra especial relevancia si tenemos en cuenta que una patente suele ser la culminación de un recorrido previo en el que ha habido años de investigación, inversión y desarrollo.
Licencias: cuidado con el "copy-paste"
El bloque práctico lo estrenaba Estefany Betances, abogada del departamento Legal & Litigios de ABG IP, con una ponencia dedicada a la negociación de acuerdos de licencia de propiedad industrial y un título deliberadamente directo: “El copy-paste que puede costar millones”.
Su intervención ponía el foco en los riesgos de trasladar automáticamente cláusulas de un contrato IP a otro y en la necesidad de tener en cuenta la tecnología, la operación y los intereses concretos de las partes. Porque, cuando hablamos de licencias, lo que parece estándar no siempre debería darse por supuesto.
¿Cuánta evidencia necesitamos para patentar?
La siguiente sesión, a cargo de dos de los integrantes de la oficina de ABG en Bilbao Iain McGeoch y Susana Egusquiaguirre, se centraba en cuánta evidencia experimental es necesaria para presentar una solicitud de patente y en qué momento debe estar disponible.
Los tiempos de la investigación y los de la protección no siempre coinciden. Ambos ponentes examinaban precisamente ese equilibrio entre presentar en el momento oportuno y esperar a contar con resultados experimentales adicionales. A ellos se unía nuestro socio en el área de Ingeniería & Física, Pablo Calvo, que explicaba que, si bien no es lo más habitual en su campo, en la rama de la mecánica de fluidos la evidencia experimental puede ser también determinante.
Antes de solicitar una marca
Tras la pausa, la Agente de la Propiedad Industrial del Departamento de Marcas de ABG IP Isabel García Costales llevaba la conversación al ámbito de las marcas. Aunque su registro puede parecer a primera vista un trámite relativamente sencillo, las decisiones previas pueden condicionar después el alcance de la protección, su defensa y su utilidad real.
La ponencia repasaba los principales aspectos que merece la pena valorar antes de dar ese paso y reforzaba una idea presente a lo largo de todo el encuentro: la estrategia comienza antes de acudir a una oficina de propiedad industrial.
FAES Farma: la PI desde el otro lado de la mesa
El programa concluía con Marta Gutiérrez Lete y Paloma Tato Cerdeiras, de FAES Farma, que explicaban la relevancia de la propiedad industrial cuando una compañía identifica y evalúa proyectos y potenciales colaboraciones científicas y tecnológicas.
Su participación nos hacía cambiar el ángulo y observar la PI desde el otro lado de la mesa: no solo desde quien protege un desarrollo, sino también desde quien debe valorar si una tecnología puede convertirse en una oportunidad real de colaboración o desarrollo.
Una conversación que sigue creciendo
Las preguntas del público, el intercambio de experiencias y las conversaciones que continuaban durante las pausas volvían a ser una parte esencial de IP Perspectives Euskadi.
Y quizá ahí esté la mejor explicación de por qué, después de nueve ediciones, este año hemos tenido que ampliar el aforo: cada vez somos más los que entendemos que hablar de propiedad industrial es también hablar de estrategia, innovación y negocio.
Gracias a quienes habéis vuelto un año más y también a los que os habéis sumado por primera vez.
La conversación, además, continúa. La última cita IP Perspectives de 2026 nos llevará a Barcelona el próximo 2 de diciembre, con la quinta edición de IP Perspectives Catalunya.
Consulta el programa e inscríbete en IP Perspectives Catalunya V

Fotografía: Donibane Creative Studio



























































































































