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¿Adiós a la Patente Unitaria?

23 · 03 · 20 - ABGexperts Noticias PI - Enric Carbonell

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El 20 de marzo de 2020, el Tribunal Constitucional alemán falló a favor de una demanda presentada contra la ratificación alemana del Acuerdo sobre un Tribunal Unificado de Patentes (TUP). El motivo principal de la decisión fue que, dado que el Acuerdo del TUP modifica la Constitución alemana en términos sustantivos, habría sido necesario que el acto de aprobación de dicho Acuerdo hubiera sido aprobado por, al menos, una mayoría de dos tercios en el Parlamento alemán. Sin embargo, fue aceptado por unanimidad por el Parlamento en una sesión en la que sólo estuvieron presentes 35 miembros.

A continuación explicamos cómo se desarrolló el Sistema de Patentes Unitarias, cómo llegó a este punto muerto y si es posible una salida para el mismo.

Desde la década de 1970, los estados miembros de la UE han tenido como objetivo la creación de una patente única que cubra a todos los estados miembros.

¿Por qué es deseable una patente europea unitaria?

La patente unitaria permitiría a los solicitantes proteger su invención en todos los países participantes mediante la presentación de una única solicitud de patente y sin la necesidad de validarla en cada país una vez que ésta fuese concedida.

Por lo tanto, la protección de patente unitaria haría el sistema europeo existente más simple y asequible para los inventores al eliminar los complejos requisitos de validación y limitar drásticamente los costosos requisitos de traducción en los países participantes. Esto podría estimular la investigación, el desarrollo y la inversión en innovación.

Finalmente, el sistema de patentes unitarias permitiría un procedimiento de litigio más efectivo de patentes en toda Europa.

¿Cuándo comenzó el proyecto?

Las propuestas originales en la década de 1970 sobre el Convenio Europeo de Patentes (CEP), que entró en vigor en 1978 y ha sido un éxito innegable, tenían la intención de proceder en paralelo con las de un Convenio sobre la Patente Comunitaria, es decir, un Convenio dirigido a un procedimiento de ejecución unificado en todos los estados de la UE, para reemplazar los derechos nacionales que deben ser litigados, a nivel nacional, en cada estado miembro.

En 2004, el Consejo fue finalmente incapaz de llegar a un acuerdo sobre los detalles de un Reglamento sobre la patente comunitaria, entre otras cosas debido a las dificultades relacionadas con los idiomas a los que habría que traducir la totalidad o parte de las patentes comunitarias.

El paquete de la Patente Europea Unitaria

En 2010, la Comisión Europea revivió la idea de una patente única para la Unión Europea y propuso un enfoque alternativo con el objetivo de adoptar un Reglamento para crear una patente unitaria y un sistema para litigar este tipo de patente mediante un Acuerdo por el que se creaba el Tribunal Unificado de Patentes (TUP).

En 2012, los jefes de gobierno de la Unión Europea llegaron a un acuerdo sobre la última cuestión pendiente que retrasaba la adopción del llamado “Paquete de la Patente Europea Unitaria”. Ello permitió la aprobación, en diciembre de ese mismo año, de un Reglamento para crear una Patente Europea Unitaria que cubriría todos los países miembros de la UE (excepto España e Italia que optaron en ese momento por no participar en el sistema), así como un Reglamento separado relacionado con los idiomas que se utilizarían en dicho sistema.

En febrero de 2013, la mayoría de los estados miembros de la UE (con excepción de España y Polonia) firmaron un Acuerdo para crear un sistema de tribunal de patentes europeo que tendría jurisdicción sobre todas las patentes emitidas por la Oficina Europea de Patentes (OEP) con efecto en los países participantes, independientemente de si tales patentes son nuevas patentes unitarias o forman parte del paquete tradicional derivado de una solicitud de patente europea.

Tanto los Reglamentos como el Acuerdo entrarían en vigor cuando el último hubiera sido ratificado por trece de los estados signatarios, siempre que entre ellos se encontrasen Alemania, Francia y el Reino Unido.

¿Qué ha sucedido después de que la legislación fuese aprobada en 2013?

La aprobación fue un gran logro, pero pronto comenzaron a aparecer problemas…

Ya en marzo de 2013, España impugnó el Reglamento. Pasaron un par de años hasta que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas decidió rechazar las demandas presentadas por España en mayo de 2015.

Poco después de esta decisión, Italia anunció que había cambiado de opinión y que tenía la intención de convertirse en un participante del sistema de patentes unitarias. En ese momento, 8 países, incluida Francia, habían ratificado el acuerdo del TPU. Por lo tanto, parecía que todo estaba nuevamente en el buen camino.

En avances ulteriores 3 países ratificaron durante 2016, otros 3 durante 2017 y 2 países más, siendo el Reino Unido uno de ellos, lo hicieron antes de abril de 2018 (a pesar de que el referéndum sobre el Brexit en el Reino Unido había sido favorable para quienes abogaron por abandonar la UE). El impulso parecía estar presente…

Sin embargo, esto comenzó a cambiar nuevamente en julio de 2017, momento en que el gobierno húngaro presentó una demanda solicitando al Tribunal Constitucional del país que evaluara si el Acuerdo del TPU era compatible con la Ley Fundamental. ¡No fueron muy buenas noticias! Sin embargo, tampoco eran un motivo de excesiva preocupación sobre el destino del Paquete, ya que éste todavía podría entrar en vigor sin la participación de Hungría si el Tribunal Constitucional fallara en su contra.

Un obstáculo más grave surgió en marzo de 2017 cuando un particular presentó una demanda ante el Tribunal Constitucional de Alemania pidiéndole que revisara si el Acuerdo sobre el TPU era compatible con la Constitución del país. Seguidamente, el Tribunal Constitucional solicitó al Presidente de Alemania que demorase la firma de la legislación de implementación del Paquete de Patentes Unitarias hasta que el Tribunal hubiese evaluado la demanda.

Mientras, en junio de 2018, el Tribunal Constitucional de Hungría decidió que el Acuerdo no era constitucional porque privaría a los tribunales húngaros de tener competencia para la revisión judicial de disputas legales nacionales entre individuos. ¡Hungría se había ido!

En febrero de 2020 se produjo otro inconveniente grave cuando un portavoz del gobierno del Reino Unido declaró:

El Reino Unido no buscará involucrarse en el sistema de patente unitaria / TPU. Participar en un tribunal que aplica la legislación de la UE y está obligado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) es incompatible con nuestros objetivos de convertirnos en una nación independiente y autónoma

Así pues, ¡el Reino Unido también se había ido!

La dificultad más reciente ha aparecido el 20 de marzo de 2020, cuando el Tribunal Constitucional alemán ha emitido una decisión, no apelable, confirmando la demanda contra la ratificación alemana del Acuerdo sobre el Tribunal Unificado de Patentes. La razón principal de la decisión fue que, dado que el TPU modifica la Constitución alemana en términos sustantivos, habría sido necesario que el acto de aprobación del Reglamento hubiera sido aprobado por, al menos, una mayoría de dos tercios en el Parlamento alemán. Sin embargo, el acto de aprobación fue aceptado por unanimidad por el Parlamento en una sesión en la que solo estuvieron presentes unos 35 miembros.

¿Qué va a pasar ahora?

Como se ha explicado anteriormente, es obligatorio que Alemania ratifique los Reglamentos y el Acuerdo para que éstos entren en vigor. Sin Alemania, el sistema está muerto.

¿Sigue siendo posible la ratificación de Alemania?

El Parlamento alemán todavía puede intentar aprobar la Ley nuevamente con la mayoría de dos tercios requerida.

Sin embargo, incluso si el gobierno alemán estuviera dispuesto a presentar otra Ley, y el Parlamento la aprobara, aún podría ser posible que se presentase otra queja ante el Tribunal Constitucional. Cabe recordar que este tribunal no ha manifestado sus puntos de vista en relación con muchos de los motivos contenidos en la demanda sobre la que se acaba de pronunciar.

Además, también está bastante claro que el sistema sin el Reino Unido es mucho menos atractivo, ya que no solo implica la ausencia de la segunda economía en la UE sino también la pérdida de la gran experiencia de los jueces británicos, quienes eran un gran activo para el futuro Tribunal Unificado de Patentes. Una gran oportunidad perdida tras la decisión del país anglosajón de no participar en el sistema.

Teniendo en cuenta lo anterior, no se puede excluir que esto pueda representar el final del proyecto del TPU, o al menos un retraso prolongado.

Enric Carbonell

Socio

ecarbonell@abg-ip.com

Enric se incorporó a ABG en 2007 y es el socio responsable de la oficina en Barcelona. Su actividad se centra en farmacia, biotecnología y química en sus diversos aspectos, tales como la estrategia de protección industrial, creación de portafolios de patentes, elaboración de opiniones de validez e infracción. Es Agente Europeo de Patentes (EQE, 2005).

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